Es recomendable iniciar un tratamiento y/o orientación psicológica cuando el problema que tenemos nos afecta de tal manera que nos resta calidad de vida en el día a día, influyéndonos negativamente en nuestro estado de ánimo y en nuestro bienestar personal.
Acudir al psicólogo para intentar solucionar un problema es algo normal aunque no es una decisión fácil. Es mostrarnos tal y como somos, con nuestros pensamientos y sentimientos, con nuestros miedos y nuestros puntos débiles.
Reconocer que las cosas no funcionan como quisiéramos y comprometernos a hacer algo al respecto nos ayuda a ser conscientes de nuestra verdadera capacidad y voluntad para seguir adelante.
El terapeuta ayuda al paciente a ver el problema desde un plano objetivo y con una visión diferente. A través de herramientas y técnicas el psicólogo apoya y orienta el cambio implicando activamente a la persona.
Somos lo que pensamos. No nos afectan las situaciones que vivimos sino nuestra manera de ver y de pensar acerca de estas. Muchas veces el problema que hace sentirnos mal no es una situación o experiencia en sí misma, sino la falta de recursos para enfrentarnos a ella.
A través de diferentes técnicas es posible aprender a pensar de manera racional y adquirir gradualmente habilidades para ir superando las situaciones que nos afectan negativamente. A veces no es necesario que cambien las cosas, sino nuestra manera de interpretarlas y de vivirlas. El objetivo es que la persona aplique lo aprendido en las consultas a su vida diaria.
La terapia cognitivo-conductual esta contrastada científicamente y es una de las de mayor implantación y eficacia.
La tarifa de la primera consulta, de una duración aproximada de 1h 15min. es de 65 Euros. Las siguientes, de una duración aproximada de 1h, 45 Euros.
Para un tratamiento eficaz se suelen establecer las visitas con una periodicidad quincenal.